En tiempo y forma y con la documentación correspondiente, la Superliga Profesional de Fútbol ha presentado la totalidad de las respuestas a las vistas oportunamente recibidas por parte de la Inspección General de Justicia (IGJ).
Más allá de esto, en las últimas semanas se han difundido informaciones periodísticas inexactas que afectaron la imagen institucional de la Superliga y de la Liga Profesional de Fútbol. Entre ellas, por ejemplo, se comentó -erróneamente- que la entidad no contaba con su documentación ni con sus estados contables regularizados. Incluso se llegó a sugerir la existencia de supuestos hechos de corrupción, situación que no se corresponde con la realidad ni tenían sustento alguno.
Desde el inicio del proceso, la Superliga siempre tuvo la certeza de que cada una de las observaciones formuladas sería respondida con absoluta claridad y con respaldo documental, tal como ocurrió en el día de la fecha. Asimismo, el pasado miércoles 14 de enero se llevó a cabo en forma presencial una reunión entre el auditor de la Superliga y funcionarios de la IGJ. En ese encuentro se explicó, graficó y reiteró de manera detallada el funcionamiento de la entidad, su estructura jurídica, la metodología de registración contable y su relación operativa con la Asociación del Fútbol Argentino.
Como resultado de ese intercambio y del análisis de la documentación presentada, todas las inquietudes, vistas y requerimientos fueron satisfactoriamente aclarados en dicha reunión, dejando clarificada la situación, sin que las autoridades hayan formulado nuevas observaciones ni solicitado encuentros adicionales.
La Superliga reitera, de todos modos, su plena disposición para atender cualquier consulta o requerimiento adicional que pudiera surgir.
Lamentamos que, durante el lapso transcurrido entre la formulación de las vistas y su correspondiente contestación, la imagen institucional de la Superliga, de la Liga Profesional de Fútbol y de la AFA se haya visto afectada por informaciones maliciosas y carentes de sustento, que distorsionaron el verdadero alcance de un proceso administrativo normal, en perjuicio tanto de la organización como de los dirigentes y, también, de todos los clubes que integran la Primera División.





